MIEDO: Una Emoción Necesaria

“No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo.” – Michel de Montaigne
 
Yo me considero una persona “miedosa”. Voy a poca velocidad en la bici porque me preocupa tener un accidente; estando en altura no miro hacia abajo tengo miedo de caerme, no me quejo con los vecinos ruidosos porque me da miedo que se enojen y pongan la música más fuerte. A veces adaptativo y sensato, a veces un poco exagerado.
 
Hace un par de días me uní a un grupo de gente que disfruta mucho la comida, al igual que yo. Estaba muy entusiasmada porque parecían gente muy simpática, además, la reunión era en un restaurant mexicano y yo adoro la comida mexicana. Pero a medida que se acercaba la hora del encuentro, iba creciendo también mi ansiedad y mi miedo.
 
 
 

Me preocupaban principalmente dos aspectos:

 

 
1.- ¿les caeré bien? ¿me integraré bien al grupo? ya se conocen todos y soy “la nueva”, ¿me será difícil entablar una conversación?. Este miedo me acompaña siempre, desde pequeña. Tiene relación con la propia imagen y cuánto nos importa la opinión que tienen los otros y qué nivel de influencia tiene en nuestra manera de comportarnos socialmente.
 
 
 
2.- el idioma. Este grupo está compuesto por una mayoría de personas migrantes, de África, Asia, el resto de Europa, Estados Unidos, Latinoamérica… entonces el idioma de consenso para que nos entendamos todos es el inglés. Yo lo hablo, pero estar en un entorno social en que tengo que “demostrar que puedo” (idea interna, no de afuera) hace que mi barómetro del miedo se dispare por las nubes. Esta es otra dimensión que tiene que ver con lo que puedo y no puedo hacer (o mi creencia de aquello) y está directamente relacionada con el punto 1, mi autoestima. ¿Agradaré al resto?
 
 
Pues bien, la tarde resultó maravillosa, la comida exquisita, conocí a gente de muchos países, migrantes como yo, reí, aprendí, disfruté. Pude hablar inglés e incluso recibí buen feedback acerca de eso. Pero, ¿qué hubiese pasado si mis puntos 1 y 2 me hubieran dominado? ¿Qué pasa si dejo que mi miedo se apodere de mi? Me hubiese perdido de pasar unas horas fantásticas con gente que seguramente volveré a ver y con los que seguiré compartiendo comida rica y carcajadas.
 
 
 

Miedo en nuestra Vida Expat

 

 
Miedo. ¿Quién no lo ha tenido?.  Al ser expats nos acompaña en todo lo nuevo que emprendemos, combinándolo con los miedos del pasado. Nuevo país, quizás nuevo idioma, nuevas personas, nuevos desafíos.
 
 
El miedo es una de las emociones básicas, junto con la alegría, la rabia, la tristeza y el asco.  Existen muchos estudios acerca de y definiciones del miedo, pero como consenso podemos decir, que el miedo motiva conductas de protección, tanto para la supervivencia física (vida, salud) como para la psicológica. Esta última se concentra en evitar un daño personal que dañe nuestra identidad y autoestima, exige poner límites, tanto al actuar propio como al de otros.
 
 
Es una “emoción desagradable”, pero utilísima al momento de decidir que es bueno para nosotros y para nuestra integridad física y mental. ¿Cuándo se vuelve desadaptativo? Cuando nos consume nuestros recursos cognitivos y emocionales, cuando no dejamos de pensar en lo que nos da miedo y dejamos de hacer cosas que nos agraden por “lo que podría pasar”, aunque las señales racionales indican que no sería nada malo. La derivación del miedo patólogico son las fobias.
 
 
Entonces, ¿qué hacemos si tenemos miedo?. Primero y principal, reconocerlo y aceptarlo. Identificar que nos lo está causando. Y “dialogar” con él, para luego desarrollar estrategias para lidiar con este miedo.
 
Y para eso estoy yo. Conversemos
 

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Estoy contigo,

Gabriela