Nadie te advierte sobre el silencio. Llegas a tu nueva ciudad con maletas llenas de expectativas, y hay un momento, quizás un domingo por la tarde o una noche entre semana cualquiera, en que te das cuenta de que no tienes a nadie a quien llamar. Esa sensación tiene nombre, y se llama soledad viviendo en el extranjero.

Lo que más me sorprende, después de más de veinte años acompañando a personas en esta experiencia, es que casi todas pasan por esto en silencio. Sienten que deberían estar disfrutando, que mudarse al extranjero es un privilegio, y que quejarse sería una ingratitud. Así que guardan ese peso para sí mismas y siguen adelante como si nada.

Lo que quiero hacer en este artículo es abrirle espacio a esa experiencia. Hablar de por qué la soledad aparece con tanta fuerza cuando vives fuera de tu país, qué dice la psicología al respecto, y qué puedes empezar a hacer para recuperar tu confianza social desde un lugar genuino.

 

La soledad viviendo en el extranjero que nadie te explica - Gabriela Encina - Expat Psychologist Online

 

El gran mito del «buen expat»

Existe una idea implícita, nunca escrita en ningún libro, de que hay una forma correcta de vivir en el extranjero. El buen expat se adapta rápido, aprende el idioma, hace amigos locales, sale a explorar los fines de semana, y en seis meses ya se siente como en casa. Yo lo llamo irónicamente «el buen expat» porque ese manual no existe. Nadie lo escribió porque la experiencia de vivir fuera es profundamente individual. Lo que funcionó para tu compañera de oficina puede no funcionarte a ti, y eso no dice nada malo sobre ti.

Lo que sí sabemos, desde la investigación de Colleen Ward, Stephen Bochner y Adrian Furnham sobre la psicología del choque cultural, es que la adaptación a una nueva cultura implica una pérdida real de recursos sociales. Tus redes de apoyo habituales desaparecen de golpe. Las conversaciones cotidianas que antes te daban energía, con el vecino, con tus colegas de siempre, con tu familia, ya no están disponibles de la misma manera. Eso es un duelo, aunque el mundo no siempre lo reconozca como tal.

Kenneth Doka acuñó el concepto de duelo no reconocido para describir exactamente esto: pérdidas que la sociedad no valida del todo. Perder tu comunidad cuando te mudas al extranjero entra perfectamente en esa categoría.

 

Por qué la soledad viviendo en el extranjero es tan intensa

La soledad viviendo en el extranjero tiene una textura diferente a la soledad en tu propio país. John Cacioppo y William Patrick, en sus investigaciones sobre la neurociencia de la soledad, distinguen entre el aislamiento social objetivo (pocas conexiones reales) y la soledad percibida (sentirse solo aunque estés rodeado de gente). En el extranjero, muchos expats viven una combinación de las dos.

Puedes tener colegas, vecinos y conocidos, pero si esas conexiones se quedan en la superficie, el cerebro sigue registrando soledad. Y la soledad crónica, como señala Vivek Murthy, tiene efectos reales sobre el sistema nervioso, el estado de ánimo y la motivación. No es un estado de ánimo pasajero. Es una señal del organismo que pide atención.

Desde el marco de la Terapia de Aceptación y Compromiso, que es uno de los enfoques que uso en sesión, la soledad viviendo en el extranjero a menudo va acompañada de una fusión cognitiva con pensamientos como «aquí nunca voy a encajar» o «la gente de este país es muy cerrada». Esos pensamientos se vuelven tan presentes que empiezan a guiar el comportamiento. Uno empieza a evitar situaciones sociales porque ya anticipa el fracaso, y esa evitación confirma la narrativa. El ciclo se cierra solo.

 

La soledad viviendo en el extranjero que nadie te explica Pines Gabriela

 

Lo que sí puedes hacer para romper ese ciclo

Recuperar la confianza social después de un período de soledad viviendo en el extranjero requiere algo más que «salir más». Requiere una reconstrucción activa de la narrativa que tienes sobre ti mismo en este nuevo contexto.

Dan McAdams, investigador de la identidad narrativa, plantea que las personas damos sentido a nuestras vidas a través de las historias que nos contamos. Cuando esa historia incluye un capítulo de aislamiento prolongado, la tendencia es incorporarlo como evidencia de algo permanente. El trabajo psicológico consiste en reescribir ese capítulo, no borrarlo, sino darle un significado diferente.

En términos prácticos, esto implica varias cosas. La primera es reducir las expectativas de velocidad. Construir vínculos reales en una cultura nueva lleva tiempo, y ese tiempo varía muchísimo de persona a persona. La segunda es empezar con conexiones de baja presión, no grandes eventos sociales sino situaciones repetidas y predecibles donde el vínculo pueda crecer de forma orgánica. Un club de lectura, una clase de algo, un grupo de running. La repetición crea familiaridad, y la familiaridad abre espacio para la cercanía.

La tercera, y quizás la más importante, es trabajar el locus de control interno. Julian Rotter describió cómo las personas con locus de control interno perciben que sus acciones influyen en sus resultados. En el contexto de la soledad viviendo en el extranjero, esto significa pasar de «aquí es imposible hacer amigos» a «aún estoy en proceso de encontrar mi gente, y mis próximos pasos dependen de mí».

 

La soledad viviendo en el extranjero que nadie te explica - Gabriela Encina - Expat Psychologist Online

 

Preguntas frecuentes

¿Es normal sentir soledad viviendo en el extranjero aunque lleves años fuera?

Sí, es completamente normal. La soledad viviendo en el extranjero puede aparecer en cualquier etapa, al principio, después de un cambio de ciudad, o incluso luego de años en el mismo lugar si tus redes sociales cambian. La duración de la estancia no inmuniza contra la soledad.

¿Cómo afecta la soledad a la salud mental del expat?

La soledad prolongada activa el sistema de respuesta al estrés del organismo y puede contribuir a síntomas de ansiedad, baja motivación y estados de ánimo depresivos. Las investigaciones de Julianne Holt-Lunstad muestran que el aislamiento social sostenido tiene consecuencias reales sobre la salud física y psicológica. Buscar apoyo profesional es una forma válida y efectiva de intervenir.

¿Qué diferencia hay entre soledad y aislamiento social en la experiencia expat?

El aislamiento social se refiere a la ausencia objetiva de vínculos, pocas personas en tu red de apoyo. La soledad es la experiencia subjetiva de sentirse desconectado, que puede existir incluso rodeado de gente. En el contexto expat, las dos pueden coexistir, pero también pueden aparecer de forma independiente. Identificar cuál de las dos predomina ayuda a elegir el abordaje más útil.

La soledad viviendo en el extranjero forma parte de la experiencia, pero no tiene por qué definirla. Con el apoyo adecuado, es posible reconstruir tu vida social desde un lugar más auténtico y sólido. Si sientes que ha llegado el momento de trabajar esto en profundidad, puedo acompañarte en ese proceso.

Gabriela

Si eres expat y quieres vivir una vida internacional feliz, exitosa y realizada, Gabriela es la Psicóloga, Conferencista y Mentora que necesitas.

Ella te ayuda a recuperar la confianza en ti y a diseñar tu vida expat en tus propios términos. Gabriela tiene más de 20 años de experiencia profesional, habla 3 idiomas (a veces en una sola frase, ¡como tú!) y ha apoyado a más de 500 expats a superar la ansiedad y el burnout, a construir relaciones significativas y a disfrutar de su vida internacional, estén donde estén, vayan donde vayan.

Gabriela acompaña a expats en español, inglés y alemán. También ofrece talleres y charlas a empresas.