Sabemos que mudarse a un nuevo país y adaptarse a la vida expat son tareas desafiantes. Sin embargo, se nos olvida que volver a casa luego de una estadía en el extranjero puede ser igual e incluso más problemático. Acompañame en este artículo en donde te explico que te puede estar pasando y, por sobre todo, como enfrentar el choque cultural inverso y ¡disfrutar plenamente de tu vuelta a casa!

¿Qué es el choque cultural inverso?

Es el proceso de reajustarse a la vida en tu país de origen mientras que tanto tú cómo la vida en ese país han cambiado. Tu “nuevo” yo tiene que adaptarse a tu “antiguo” hogar.

Estos cambios te toman por sorpresa. Tenías la expectativa de que todo estaría igual y cuando eso no sucede, te sientes desconcertada, frustrada, desorientada, irritable hasta con los más pequeños cambios que no se ajustan a lo que tu recordabas.

Te estás reajustando. Producto de la ambivalencia de no sentirte en casa como creías y de haberte adaptado y acostumbrado a las formas de actuar, pensar y estilos de vida de tu país de acogida (¡aunque creías que no!).

El proceso de adaptación viene cuando te das cuenta que no eres la misma, porque has integrado a tu identidad una cultura y una visión de vida diferente. Y a los que dejaste (amigos, familia, entorno laboral) también han cambiado.

Volviendo a casa Como Repat

¿Cómo es el choque cultural inverso?

– Impredecible. No te esperas estas maneras de sentir. Incluso si has leído o hablado de ello. Como te sientes te toma por sorpresa, una y otra vez.

– Ambivalente. Es una lucha constante entre euforia y decepción. ¿Por qué si quiero estar aquí, me siento así?

– Sentimientos asociados: felicidad, excitación, confusión, miedo, decepción, rabia, aislamiento, irritabilidad, tristeza, nostalgia, ansiedad, frustración.

– Cambios fisiológicos/orgánicos: Alteraciones de sueño; alteraciones con la alimentación- tu cuerpo se está re-adaptando a la comida ¡e incluso al agua!

– Adaptación al clima (cambios de luz, de temperatura, viento, etc.)

Etapas del Choque Cultural Inverso

1.- Preparación.

Esta es la etapa más importante si queremos vivir un proceso tranquilo y lo menos estresante posible. Organizar todo lo burocrático, contactar a una compañía de mudanzas recomendada, dónde vas/van a vivir, etc.

2.- Luna de miel.

Puede haber una fase inicial llena de alegría y entusiasmo por volver a casa y de estar con todos nuestros seres queridos que tanto echábamos de menos.

Reencuentros de Repatriación

3.-Confusión (choque cultural)

Esto puede deberse a que nos encontramos con algo diferente a lo que estábamos acostumbrados o a lo que estábamos esperando que siguiera siendo como era o deseábamos encontrar. Ya no somos novedad y ahora toca enfrentarse con la vida “normal”, lo que puede llevar a sentirse aislado y fuera de lugar.

4.- Duelo.

Al dejar esta nueva vida que nos habíamos creado en el extranjero y a la que nos habíamos acostumbrado.
Además, afrontamos el duelo de la memoria y recuerdos que teníamos de nuestro país de origen y la gente que se encuentra en él, amigos, familia, conocidos probablemente han cambiado también. Existe la sensación de que el esfuerzo por pertenecer no va a terminar nunca, sintiendo que siempre tendremos que estar adaptándonos.

5.- Ajuste e Integración.

Volver a adaptarnos ante esa diferencia que encontramos.

Factores que influyen en su duración e intensidad.

· El porque migraste.

Si te fuiste „huyendo“ de algo (una mala relación amorosa, un problema familiar, e incluso razones ideológicas y políticas)

· El tiempo que estuviste en el extranjero

No es lo mismo una estadía de 8 – 12 meses, a una de más de 5 años. Cuántas más ideas, normas y valores hayas adoptado de la cultura dónde has residido, más difícil será acostumbrarse a las mismas en tu país de origen.

· El número de veces que hayas vivido en el extranjero y regresado a tu país

La primera vez que vuelves es la más difícil, porque es la primera vez que residiste en el extranjero y la primera vez que regresas a casa. Cada vez que regresas a tu país de origen, se vuelve también más fácil la adaptación, porque ya sabes qué esperar.

· El contraste entre el país natal y el país dónde hayas residido como expatriado

Mientras más diferencias culturales y de lenguaje existan entre los países, es más probable que la re-adaptación sea más difícil

· La cantidad de interacción que hayas tenido con tus amigos y familiares mientras residías en el extranjero.

· Cuanto interactuaste con los locales del país de acogida.

· Eventos vitales importantes.

Puede que ocurran cambios importantes en tu vida expat. Quizás te casaste o te convertiste en padre o madre. Pérdida del trabajo, fallecimiento en la familia. Todos estos cambios pueden afectar dramáticamente tu vuelta, porque pueden hacer que el retorno se vea afectado negativamente.

· Si la vuelta es o no voluntaria y/o planeada

Esto tiene que ver con estar mentalmente preparado para regresar a casa. Los expatriados que no quieren dejar el país donde viven pueden experimentar más dificultad para adaptarse, porque echan de menos a la cultura del país donde residían, y porque no quieren aceptar al país de origen.

· Los motivos de la vuelta

Si te fuiste al extranjero con una meta principal y no pudiste cumplirla (no encontraste trabajo, te fuiste enamorada y la relación no prosperó, etc.) los sentimientos y pensamientos que acompañan tu retorno no serán los mismos que luego de volver de estudiar un postgrado o cumplir un trabajo por un tiempo determinado.

Antes de convertirte en Repat.

Si estás considerando la repatriación y no estás decidida, te invito a hacerte estas 3 preguntas:

¿Quieres volver?

¿Estás dando este paso porque realmente quieres volver o es el resultado del trabajo o la presión de tu familia? ¿Crees que es hora de volver? ¿Asumes que serías más feliz si regresaras a tu país de origen?

¿Esta decisión sólo te afecta a ti?

Es esencial involucrar a todas las partes en tu decisión. No quiero decir que tengas que depender de otros, pero mira cuánto te importa su opinión. Y por supuesto, en caso de que tengas una familia, si están dispuestos y cuánto se verían afectados por tu repatriación.

¿Estás preparada?

¿Te mudas sola o con tu familia? ¿Tu pareja va a encontrar un trabajo allí? ¿Dónde vas a vivir, la escuela para los niños?. Trata de organizar todo lo que puedas antes de tomar el vuelo de regreso. La repatriación no es fácil, cuanto más te quites de los hombros, más fuerte te sentirás para lo que viene.

¿Cómo prepararte antes de volver a casa?

Si estás leyendo este artículo antes de volver, ten en cuenta estos consejos:

Ritualiza tus despedidas.

De la gente, de tu casa/departamento, de las calles, de los lugares que amabas visitar.

Toma contacto con tus más cercanos en tu país de origen.

Entérate de sus vidas, averigua, pregunta. Cuéntales de ti también, de tus novedades, de lo que quieres que hagan cuando se reencuentren.

Coordina lo práctico y burocrático ANTES de volver.

Desde la compania de mudanzas, al colegio de tus hijos, visa de residencia para tu pareja, etc, etc. Todo lo que puedas organizar desde lejos.

¿Cómo afrontar el choque cultural inverso?

1.- Integra lo aprendido en el extranjero.

Una cosa no es excluyente de la otra. Intenta integrar costumbres, rutinas, comidas, etc. en tu nuevo día a día. Eso te permitirá moldear tu identidad mezclando lo nuevo y lo ya antes conocido.

2.- Acepta los cambios, tanto tuyos como de los demás.

Es importante que incorpores la idea de que todos han cambiado. Independientemente de la cantidad de tiempo que estuviste en el extranjero, mientras más rápido aceptes (no quiere decir que te guste o que lo celebres, pero aceptes) que se han producido cambios, tu adaptación será más fácil y menos dolorosa.

3.- Concéntrate en el presente, en tu aquí y ahora.

concéntrate en el ahora repatriación

Sobre todo en los momentos más difíciles, vas a estar tentada de volver con tus pensamientos a ese maravilloso tiempo siendo expat. Te en cuenta dos cosas:
– los recuerdos son parciales y subjetivos y tendemos a olvidar las cosas malas.
– tu vida, tu realidad, tu ser, están en el presente. Eso es lo que más importa y a lo que le tienes que ponerle atención para sentirte bien y fuerte para los desafíos que se vienen.

4.-Ten la certeza de que es un estado momentáneo, va a pasar.

Piensa en todas las veces que has tenido que superar obstáculos, ¡y lo has logrado! Ten confianza en ti, dale tiempo a tu mente y cuerpo a que se acondicionen, y se paciente. ¡Vas a estar bien!

5.- Busca referentes que hayan pasado por lo mismo.

En redes sociales, más y más gente comparte sus experiencias de repatriación. Contáctales, sigue sus blogs e incluso pregúntales explicitamente por sus opiniones, consejos, tips.

6.-Contacta con un profesional especializado en el tema.

También hay más y más profesionales de la salud mental que se han especializado en tratar temas de expatriación y repatriación.
En mi caso, he trabajado con más de 300 expatriados y repatriados, además de haber pasado por ambos procesos yo misma.

No te olvides que es un proceso de duelo y, cómo tal, no es lineal y puedes “saltar” de una etapa a otra sin orden aparente. No hay un modo estándar de enfrentar el choque cultural inverso, vas a tu tiempo, con tus emociones y tus maneras de lidiar con ello.

Si te gusta el cine, te recomiendo esta película que te puede ayudar a entender de manera metafórica lo que te está pasando: Regarding Henry, con Harrison Ford y Annette Benning. No quiero adelantar mucho, pero tiene que ver con lo que probablemente te está pasando.


Revisa mi nuevo paquete de Sesión de Coaching Hoja de Ruta, especialmente pensado para repatriados y repatriadas. Diseñemos un plan de acción para manejar tu vuelta a casa ¡con tranquilidad y felicidad!

¿Todavía no estás segura de dar el siguiente paso? ¡Comprueba los testimonios de mis clientas que viven la vida en el extranjero que quieren!

Estoy contigo,
Gabriela